quiero hablarle un montón, una eternidad. quiero dejar de escribir ya y hablarle. renunciar a este sustituto e ir a l'attaquer. pucha, como me muero por ir a ella. es el único lugar en donde me gusta lo que soy, en dónde me miro al espejo y me sonrío. ir y decirle cualquier cosa, de esas cosas que son tan yo que sé que nadie más podría decir, y que a ella le guste, porque, no sé cómo ni con qué pretexto, a ella esas bobadas le gustan. le gustan. ella les da ese brillo, esa belleza que veo cuando me sonrío frente al espejo, ella me hace existir, nacer, nacer ante mí mismo. de otra forma, sólo soy cualquier cosa, ni siquiera se me ocurre un nombre, soy un charco vacío, es decir un hueco pero nombrandolo como charco, es decir la cosa sin lo que la hace la cosa. sí, si a todo eso, si. pero no hablaré con ella, no hoy.
lo que pasa es que si hablo con ella, se me gastará. ella es tan perfecta que temo que se me esfume entre mis palabras. ella es tan perfecta ahora que temo conocer algo que violente esa forma que conosco. ella es tan adorable que si me tiene facilmente se cansará de mí porque en el amor cuando es facil ya no hay tanto interes, no sé por qué, pero es así. no le hablaré para guardar algunos temas para el futuro. ahora hablo de futuro... como me cambia ella, como me sujeta a este mundo. no le diré que me encantaría leerla el resto de mis días, que me encantaría leer con ella, escribir para ella y leerla. no se lo diré porque quizás se canse de mí. lo mismo que me pasaba a mí pero a ella. no le diré que me encanta como nos confundimos y cómo he empezado a usar algunas de sus palabras y ella algunas de las mías. no le diré que quiero que escribamos una de esas historias rosas que le gustan tanto. no le diré que me dejaría colorear por sus fantasías más profundas, que de hecho las necesito para tener un poco de color.
domingo, 7 de marzo de 2010
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Estas palabras me bastan para decir que valió la pena vivir, aunque me quitaran toda la nostalgia por el pasado y tuviera que renunciar a cualquier bosquejo de futuro.
ResponderEliminarTodo lo que quiero es un instante infinito para leer lo que tú y yo somos cuando nos imaginamos...