sábado, 8 de agosto de 2009

no parar, miedo

si me detengo ahora luego encontraré una excusa para no continuar. que importa que a veces haga cosas tontas o sin tanto valor como otras. pero hazlas. no te acostumbres o rindas. continua, aunque sea aburrado continua. sebas, no lo dejes. no esta vez. ya lo haz dejado muchas veces y la ultima vez ya nisiquiera fue triste, ya estabas dejando de sentir. no lo dejes y tal vez un día vuelvas a sentir. sebas, no sé qué hacer con mis días. qué importa el qué. no le hagas caso, eso es solo una clasificación para evitar confusiones a la posteridad, pero para nosotros en verdad no vale gran cosa. hazlo no más, así como con sueño. hazlo ya durmiendote; quizás sueñes con él(là). ey que bien me suenas, tengo que hablar más contigo. voy a venir aquí cada que quiera escuchar mentiras bonitas. eso.

1 comentario:

  1. Del lugar de las mentiras bonitas sé poco, sólo que por años me negué a ir a él y que es un lugar fuera de mí, yo no me puedo mentir ni bonito ni feo ni bien ni mal… Cuando decidí ir a ese lugar me pareció más bonito que cualquiera de los lugares que de verdad existen, más bonito que este terreno mío de verdad y saber, de lucidez.

    ¿Será que cuando uno se pregunta qué hacer con los días sólo se puede responder con mentiras? No, hay otra manera. Las mentiras dejan de serlo cuando uno se las cree. Las verdades no son más que mentiras en las que uno cree.

    ResponderEliminar